EDUARDO CAMACHO - PERDER EL TIEMPO

 

 

 

 

NOCTURNO ANTIGUO

        AHORA pienso en ti tan dulce y tristemente
que las hojas de los árboles creen que ha llegado el otoño
y lánguidas dibujan su caída
mientras los perros aúllan a la húmeda luna
a la roja luna que anticipa las nieblas del amanecer

Mas no amanece
Campea interminable oscura noche
noche de mí mismo mientras tus muslos blancos acogen
ajenos y lejanos
Y aunque cual centella en esta misma noche
la imagen de éste que no soy
en la tibia tiniebla un instante importune
y susurre ese otro nombre que nunca se debe pronunciar
ya no hay luz que disponga sus auroras
sólo hay noche aunque la luna
musite y gire y cante
libre por los cielos
estos cielos por los que mi pensamiento
se dirige hacia ti esta noche
esta noche sin luna.